¿Qué puedo hacer contra el acoso cibernético?

¿Qué puedo hacer contra el acoso cibernético?

Saba te informa.

Este sin duda es un tema cada vez más importante, ya que gracias a los grandes avances y alcances de la tecnología también aumentan los riesgos y las amenazas que podemos vivir dentro de la red. Desgraciadamente hay gente que detrás de una pantalla se siente intocable y crean grandes daños creyendo que no existen consecuencias, por eso aquí te platicaremos qué puedes hacer si llegas a estar en esta situación.

¿Qué es el acoso cibernético?

El acoso cibernético consiste en utilizar la tecnología para amenazar, avergonzar, intimidar o criticar a una persona. Se puede llevar a cabo con amenazas en línea, mensajes de texto groseros, mensaje despectivos enviados a través de cualquier red social, comentarios insultantes, todo cuenta. También es considerado acoso cibernético el hecho de subir a internet información o vídeos de carácter personal para herir o avergonzar a otra persona.

En algunas situaciones, el acoso cibernético es de carácter discriminatorio. Los comentarios que se dedican a intimidar o que son en tono despectivos y se centran en aspectos como el género, la religión, la orientación sexual, la raza o las diferencias físicas de las personas, forman parte de este tipo de acoso; independientemente de que se realicen en persona o utilizando la tecnología, estos actos se consideran formas de discriminación y van en contra de la ley en muchos estados. Esto implica que las fuerzas del orden público podrían intervenir y los acosadores tendrían que afrontar graves sanciones.

El acoso en línea puede ser especialmente doloroso y ofensivo, ya que suele ser de carácter anónimo y es muy difícil identificar al acosador. La gente puede ser atormentada durante las 24 horas del día y los siete días de la semana, cada vez que consulte el teléfono o su computadora; te puedes encontrar con cientos de personas totalmente desconocidas para ti participando en una intensa “campaña de odio” hacia tu persona, pero esto es simplemente porque el acoso cibernético resulta más fácil de cometer que otros tipos de acoso, puesto que el acosador no tiene que enfrentarse en persona a su víctima. Lo peor de esta práctica es la sensación que crea en la persona que la vive si los episodios de intimidación son constantes, ya que causa temor constante, aislamiento, baja autoestima, estrés, depresión o ansiedad y en algunos casos extremos, hasta el pensamiento recurrente de suicidio.

¿Qué puedo hacer ante el acoso cibernético?

1) Pide ayuda: Recurre a tus padres o a una persona de confianza. También existen distintos organismos de policía cibernética que se dedican a llevar este tipo de casos y muchas veces, con muy buenos resultados. En verdad, no estás sola.

2) Nunca respondas a las provocaciones: Hacerlo no te ayuda en nada y funciona como estímulo para quienes te acosan. Mantén la calma y no actúes de forma exagerada o impulsiva en ningún caso. Recuerda que a los acosadores los alimenta tu miedo y sentirte humillado.

3) Evita el exceso de confianza: Puede que ni las circunstancias ni las personas que parecen implicadas sean como aparentan pero trata de mantener un perfil bajo y sin excesos de confianza de la situación, actuar de esta manera puede agravar los problemas.

4) Evita las redes un tiempo: Aléjate un poco de aquellos sitios web en los que eres asediado en la medida de lo posible hasta que la situación se vaya clarificando. Si el acoso llega por el teléfono móvil, no descartes cambiar de número.

5) Cuanto más se sepa de ti, más vulnerable eres y más variado e intenso es el daño que pueden causarte. Mantén tus redes abiertas únicamente a gente de tu entera confianza, cuida mucho lo que compartes y la información que das de ti, recuerda siempre que van a buscar cualquier información personal para usarla en tu contra.

Ante cualquier alarma de acoso cibernético que creas que estás viviendo lo mejor es pensar con la cabeza fría, hablarlo con un profesional y siempre buscar ayuda, no te dejes dominar por el pánico y conserva toda evidencia, recuerda que el que estés viviendo esto nunca es tu culpa.

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