El sudor en la Zona V

El sudor en la Zona V

La humedad en la Zona V no sólo es provocada por el flujo que produce sino que, al igual que el resto de tu cuerpo, la piel de esta área también transpira. El sudor en la Zona V es producido por las glándulas sudoríparas apocrinas, que se encuentran en las áreas con abundancia de folículos capilares.

Y mientras las glándulas sudoríparas ecrinas, que se encuentran en otras áreas como el rostro, sólo actúan cuando la temperatura corporal aumenta, las glándulas sudoríparas apocrinas también actúan cuando te encuentras bajo estrés. Es decir, la piel de tu Zona V puede transpirar tanto cuando la temperatura de tu cuerpo aumenta como cuando estás estresada.

Además, mientras las glándulas ecrinas producen más humedad, las apocrinas son las que producen más olor. Aunque el sudor en sí mismo es inodoro, al entrar en contacto con las bacterias que se encuentran en tu piel, provoca un olor fuerte.

Y dado que la Zona V es un área que no se ventila, la humedad y el olor permanecen atrapados. Esto puede provocar problemas, pues al concentrarse, el olor puede volverse un poco desagradable y la humedad puede favorecer el desarrollo de infecciones.

¿En cuáles casos puede ser excesivo?

  • Cuando usas ropa de materiales sintéticos: Sobre todo en el caso de la ropa interior. Los materiales sintéticos incrementan la temperatura en tu Zona V, pues no tienen la capacidad de absorber el calor corporal e impiden que la piel respire.
  • Cuando usas ropa ajustada: Este tipo de prendas bloquean la circulación del aire y aumentan el calor de la Zona V.
  • Cuando tienes problemas hormonales: Un desbalance hormonal también puede incrementar la producción de sudor.
  • Por higiene inadecuada: Al no limpiar la Zona V adecuadamente se puede provocar la acumulación de bacterias y el aumento en la transpiración de esta área.

¿Cómo puedes controlarlo?

Mantente tan seca y fresca como sea posible.

  • Lleva otro cambio de ropa. No vuelvas a ponerte lo mismo que usaste para hacer ejercicio.
  • Elige cuidadosamente la ropa que uses para el ejercicio. Inclínate por prendas que mantengan tu cuerpo fresco y eviten la acumulación de humedad.
  • También toma en cuenta la ropa interior. En tu día a día, también es importante que tu ropa interior sea de algodón, por lo menos su puente.
  • Evita el exceso de alimentos con azúcar procesada. Este tipo de alimentos elevan el calor corporal, por sus efectos sobre el metabolismo.
  • Evita el uso de ropa ajustada. Aunque esto es recomendable en todo momento, es especialmente importante en épocas o lugares con temperaturas altas, en estos casos lo mejor es usar ropa suelta y de telas ligeras.

También es recomendable seguir una rutina de higiene íntima que te ayude a mantenerte limpia y cómoda en cualquier situación:

  • El uso de jabón íntimo: Te permite lavar la piel de tu Zona V al bañarte, por ejemplo, después de ir al gimnasio.
  • El uso de protectores diarios: Ya que absorben la humedad. Sólo recuerda cambiarlos al menos 3 veces al día.
  • El uso de toallitas húmedas íntimas: Te ayudan a refrescarte, al eliminar el exceso de transpiración.

Recuerda que si detectas algo anormal, es importante que consultes a tu ginecólogo.

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