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Todos tenemos vello alrededor de nuestra zona íntima, pero ¿qué es y para qué está ahí?

Naturalmente largo y rizado, arreglado y corto, con un estilo o completamente removido. Sin importar cómo se ve, a todos nos crece vello púbico pero ¿qué es en realidad?

 

El vello púbico es vello que crece en y alrededor de algunas áreas de tu Zona V (vulva, vagina y monte de Venus). Se le llama vello púbico porque crece en el pubis que es la parte en forma de V frente a tu pelvis ¡aunque ese no es el único lugar donde puede crecer el vello púbico! Puedes encontrarlo en la parte interna de tus muslos, al lado de tu vulva (labios vaginales) y alargándose hacia la parte trasera de tu cuerpo hasta tus pompas. Todo completamente normal.

 

¿Por qué temenos vello púbico?

El vello púbico está ahí por una razón, estos pequeños vellos son bastante útiles. Tu vello púbico actúa como una barrera que te protege de que bacterias y virus dañinos entren a tu cuerpo. De la misma manera en la que las pestañas previenen que polvo y microorganismos entren a tus ojos, el vello púbico te protege de infecciones atrapando sudor, sebo y bacterias.

La capa de vello también disminuye la fricción, actuando como un amortiguador previniendo que la piel de tu Zona V se irrite por el roce mientras haces ejercicio, tienes relaciones sexuales u otras actividades. Está ahí por la  misma razón por la que pondrías un tapete esponjoso para proteger a tus pies del piso. Por esto, incluso se han referido a éste como “lubricante seco” [1]. Un estudio comprobó que el vello púbico puede reducir el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual [2].

¿Cuándo comenzaré a tener vello púbico?

El crecimiento del vello púbico es una de las primeras señales que puedes identificar cuando llegas a la pubertad. Al inicio pueden ser algunos vellos delgados. Después de más o menos un año de que entraste a la pubertad el vello se vuelve más grueso y rizado. Incluso puede llegar a ser más grueso y oscuro que tu cabello.

Puede ser un impacto cuando empieza a crecer pero ¡te acostumbrarás rápido! Cada quien entra a la pubertad cuando es el momento correcto para ellos así que no te preocupes ni te compares con los demás. Todos los cuerpos crecen a distintas velocidades y en distinta forma, y está bien.

Además del crecimiento de vello púbico, puede crecerte vello más grueso y oscuro en las axilas y puedes experimentar otros cambios como tener tu primer periodo menstrual o que te crezcan los senos.

Quitar el vello de la zona íntima

Todos temenos vello púbico – es completamente normal y está bien dejarlo tal cual es. Algunas personas deciden arreglar el vello alrededor de su zona íntima en alguna manera que se vea y se sienta bien para ellos. Igual que el cabello, cada quien tiene una preferencia. Algunos lo usan para expresarse, algunos lo arreglan para que se adecúe más a su estilo de vida y algunos otros prefieren no tomarse esas molestias. ¡Así es!

Aunque es común que personas de todos los géneros remuevan algo o todo su vello púbico, lo que sea que decidas – incluso dejarlo tal cual crece – es completamente tu decisión. Mantener tu vello púbico puede traer algunos beneficios como se mencionó previamente pero quitarlo no afectará tu salud. Únicamente significa dedicarle un poco más de tiempo a su mantenimiento.

Todo, desde un ligero arreglo hasta quitarlo del todo requerirá rastrillo, cremas depiladoras o cera. Una opción más cara pero con un efecto a largo plazo son los tratamientos de depilación láser. Muchas mujeres prueban varias técnicas antes de decidir lo que mejor funciona para ellas. Haz lo que mejor se adapte a tu estilo de vida y te haga sentir bien – ¡incluso si eso significa no hacer nada!

Higiene íntima y vello púbico

Si decides arreglar tu vello púbico en cualquier manera hay varias cosas que debes considerer para mantener la salud de la piel sensible de tu zona íntima.

Sé amable cuando te rasuras

Cuando usas un rastrillo sé extremadamente cuidadosa. Incluso la más pequeña rasgadura en la piel puede ponerte a ti o a tu pareja sexual en mayor riesgo de contraer una infección de transmisión sexual. Si prefieres rasurarte sé cuidadosa alrededor de tu zona íntima y ten cuidado con las cortaduras.

Calma la sensibilidad después de rasurarte

Descubrirás que después de rasurarte o usar alguna crema depiladora tu piel se encuentra sensible así que evita usar ropa ajustada ya que la fricción en esta zona hará que esté más irritada o adolorida. Usualmente tu piel se regulará en un par de días, de lo contrario, revisa que el rastrillo, crema o espuma que estás usando vaya acorde a tu tipo de piel.

Si estás buscando algo para minimizar el riesgo de irritación en tu zona íntima después de remover vello prueba nuestro Jabón Íntimo de Saba®. Para depilaciones con cera se recomienda esperar algunas horas después del tratamiento para tomar un baño. Usa este tiempo para leer, escuchar tu disco favorito o aplicar alguna mascarilla facial mientras esperas.

Evita los vellos enterrados

La depilaciones con cera son populares porque dan un acabado suave que puede durar semanas. Sin embargo, puede causar vellos enterrados. ¡No te preocupes! Con una exfoliación suave en la regadera puedes prevenirlo.

La rutina de higiene íntima para ti

Te darás cuenta que de vez en cuando tu Zona V guarda un poco de sudor. Algunas personas recortan su vello púbico ocasionalmente pero una ducha rápida te ayudará a sentirte cómoda, especialmente después de hacer ejercicio o tener relaciones sexuales. Si el jabón común irrita tu piel, nuestro Jabón íntimo de Saba® es gentil con la piel, no alterará los niveles de pH por lo que serás menos propensa a infecciones y resequedad.

Para algunas situaciones en donde una ducha no es la opción (como festivales de música) nuestras Toallas Húmedas Saba® pueden ser muy útiles para tener en tu bolsa. Te refrescan rápidamente y como el resto de nuestros productos, no alterarán las bacterias benéficas de tu piel.

Lo que sea que hagas con tu vello púbico, lo importante es que tengas una Zona V sana y feliz así como una rutina de higiene que funcione para ti.

Consulta a tu médico

La información médica proporcionada en este artículo debe ser tomada como recurso informativo y no debe sustituir un diagnóstico o tratamiento médico. Por favor consulta a tu médico para que te guíe.

Referencias

[1] https://www.jsm.jsexmed.org/article/S1743-6095(15)32624-2/fulltext

[2]https://sti.bmj.com/content/93/3/162